SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ

 

Sor Juan Inés de la Cruz nació en San Miguel de Neplantla. Es una poetisa e intelectual Mexicana, conocida como una de las representantes de la literatura en el idioma español.

Fue bautizada como Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana. A los 13 años aprendió a leer en una escuela para niñas en la población de Amecameca cerca de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhualt. Aprendió a leer a los 3 años. Luego, a sus 6 años solicitó a su madre dejarla vivir con sus familiares en la Ciudad de México para cambiarse de trajes (vestir de hombre e ir a la universidad) cosa que no sucedió (Tejada, 2017). Siempre decía que "el estudio para ella, no era el deseo de saber más sino de ignorar menos. Por esa razón, se convirtió en un personaje singular y extraño apra su época" (Op.Cit, p.15).

 

"Comenzó a estudiar en los libros de su abuelo Pedro Ramírez y su temprana curiosidad intelectual la llevó a escribir a los 8 años de edad una loa al Santísimo Sacramento compuesta por 160 versos en español y náhualt, lengua que aprendió desde pequeña" (Libros por centavo, 2015, p.73).

Su madre concedió su traslado a México más tarde, para vivir con sus tíos, quienes luego le encontraron un mejor futuro: la corte. "En 1659, aprendió latin con Martín de Olivas. Entre 1663 y 1665 fue aceptada como damaña de compañía de la virreina Leonor de Carreto, marquesa de Mancera. Se hizo entonces famosa en la corte por su sagacidad y erudición. A los 17 años fue sometida a un exámen público para saber si su sabiduría era "humana" o "divina" (Un libro por centavo, 2015, p.73).

Allí hizo empatía con la virreina Leonor Carreto, gracias a sus afinidades intelectuales. Juana se convirtío entonces en dama de la virreina a quien llama Laura en sus sonetos. Pero desistío de la vida cortesana ya que le ofrecía un sólo destino: el matrimonio. Así que enfocó sus esfuerzos por la búsqeuda del silencio y la soledad a través del ingreo a un convento. Entró a la orden de las Carmelitas Descalzas de San Jerónimo pero la abandonó dado a la dureza de sus reglas. Regresó entonces a la corte por breve tiempo y se vinculó al convento de San Jerónimo, reconocido por la relativa ligereza de sus costumbres. Allí tuvo acceso a libros, microscopios y demás intereses particulares (Tejada, 2017).

Murió el 17 de abril de 1965, a los 47 años de edad en Ciudad de México, Intendencia de México, virreinato de la Nueva España. Se estima que fue a causa de la epidemia del Tifus, dado que varias hermanas del convento fueron contagiadas y ella tuvo que cuidarlas.

La fama de Juana Inés se debió a la amplitud y profundidad de sus conocimientos, más que de su propia obra literaria. Fue entonces Amado Nervo quien con su libro "Juana de Asbaje" marca el comienzo de una revaloración de Juana Inés como poeta. Posteriormente, han sido numerosos los trabajos que analizan y estiman en alto la obra de la poeta, entre esos Octavio Paz.

Dadas estas características, se reafirma con el tiempo que su obra lírica cuenta con una enorme calidad expresiva, recompensado con la diversidad de temas abordados y  formas cargadas de reflexión. Además, su obra se "enarbola como feminista, ya que fue de las primeras intelectuales en hablar de su sexo, pero su escritura rebasa la reivindicación social y espiritual de la mujer" (Herrera, 2014, p.15). siempre abogaba por la mujer como sujeto que conoce. Su voz por lo tanto, constituye la plataforma de la creación latinoamericana de la lengua española (Langagne, 2015, p.72).

Ilustración elaborada por Margarita sada

De la biblioteca personal

Sueño melancólico. Sor juana inés de la Cruz. México: SM

2017

​De la biblioteca personal

Sueño melancólico. Sor juana inés de la Cruz. México: SM

2017

​De la biblioteca personal

Poner  bellezas en mi entendimiento. Bogotá: Universidad Externado de Colombia

2015

CONTEXTO HISTÓRICO

Siglo de Oro Español. Entre los siglos XVI y XVIII México fue denominado la Nueva España dada la colonización. Se encontraba gobernada por virreyes enviados desde España, quienes duraban en su cargo entre siete y ocho años. Dado su carácter oficial, tenían poder político como judicial. Y compartían poder con la Iglesia ya que tenían como principal motivo la evangelización para "salvar el alma" de los indios.

En esa época el catolicismo era una novedad en América y la Iglesia poseía a su cargo la mitad del territorio mexicano. Era la que decidía qué se debía pensar, hacer, sentir y qué no. Por lo tanto, la teología fue considerada la máxima ciencia. Esta se convirtió en uno de los establecimientos para adquirir conocimiento, a parte de las cortes y la univerdad donde no se admitían mujeres.

Existia un notable elitismo. Las normas sociales variaban según el estrato social y la raza: los indígenas tenían que apegarse a conductas difeferentes a las de los criollos (hijos de españoles nacidos en México) y por consigueinte, no tenían los mismos derechos. Quienes se graduaban de las universidades eran los burócratas, los trabajdores del gobierno: súbditos del rey. Tampoco se imprimían libros de manera masiva. Así que la obra de la poetisa, fue publicada  en España y llevada a México posteriormente.

La mujer debía acatar entonces el sistema de creencias: consideradas como inferiores a nivel moral, e intelectual. Para las mujeres sólo habían dos posibildiades para educarse: entrar a la corte (posiblidad del matrimonio) o entrar a un convento (Fonseca, 2014).

ESTILO LITERARIO

Ilustración elaborada por Bruno González

De la biblioteca personal

Sueño melancólico. Sor juana inés de la Cruz. México: SM

2017

La época se caracterizaba por la poesía barroca cuyas reglas, influyenron en la escritura de la Sor Juan Inés de la Cruz, sine embargo, ella misma las rompió.

El barroco es conocido en la arquitectura donde se establece el temos al vacío, por lo tanto, no queda ningún espacio libre. En el caso de la poesía, los versos están llenos de adornos, decoración, palabras altisonantes o rimbonbantes que posibilitan que haya una mejor sonoridad en el poema, más no significado en el mensaje.

Adicional a ello, se enfoca más en el objeto que en dujeto. No es una literatura que aborde las emociones y las pesiones, sino las ideas y los conceptos: poesía intelectual. Si abarca las emociones y sentimientos, es como objetos.

En el barroco entonces juegan las figuras retóricas: formas de arreglar las frases como lo son:

​Ecos: Rima

Acrósticos: primeras y últimas líneas de los versos conforman una palabra

Alteraciones: frases con sílabras que suenene marecido

Trógrados: se peuden de eleer de arriba a abajo y viceversa

Centones: tomar un verso de una autor y crear uno nuevo

Neologismos: palabras nuevas, recién inventadas

Arcaísmos: el uso de expresiones viejas y casi siempre en desuso

Huperbatín: construir al antoojo las frases sin usar el orden natural del lenguaje.

ESTILO POÉTICO

Su poesía tiene una proximidad estilística con Luis Góngora y Argote, cosa no era bien vista en su época, especialmente siendo mujer. También se le atribuye un estílo hermético (Un libro por centavos, 2015).

Su humanismo, la avidez de conocerlo todo, la hizo una notable representante de su época: el barroco. Alimentado entonces, desde su silencio como monja, con temas como la astronomía, la música, las matemáticas y la literatura. Fue quien cerró este estilo dado a que sus rasgos del sentido de acumulación y adorno. Sin embargo, cultivó todas las formas y recursos poéticos de su momento: romances, decenas, redondillas, sonetos, liras, décimas, villancicos, hipérbole, antítesis, paradojas, juego de palabras (Tejada, 2014).

Sus temas también fueron variados, entre ellos los religiosos, amorosos, cívicos, de compromiso, filosóficos y humorísticos. Algunos de sus poemas tenían un carácter  psicológica por poseer un espítiu sensible y de gran observación, también por tratar de los temas humanos del amor y las incoherencias de la vida. También escribió poesía cortesana haciendo alusión a sus conocimientos de tradición neoplatónica, la única forma de comunicarse en ese contexto. Se encuentran a su vez, los poemas eróticos que reflejan su íntimo sentir humano. Por último, sus pocos poemas místicos demuestran su distanciamiento con el tema, cosa que elaboró por compromiso y no por entrega (Herrera, 2014, p.12).

Según Octavio Paz, la poesía de Sor Juana Inés es autorreflexiva "no fué sólo un temperamento eminentemente racional sino que puso sus dones intelectuales al servicio del análisis de sí mismo" (1983).

INFLUENCIAS

Luis de Góngora

PELÍCULA
EN VOZ DE OTROS:
Sor Juana Inés de la Cruz
SUS POEMAS
Poema representativo
Poema recomendado

Contiene una fantasía contenta con amar decente

Décimas que acompañaron un retrato enviado a una persona

Detente, sombra de mi bien esquivo
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.

Si al imán de tus gracias atractivo
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para qué me enamoras lisonjero,
si has de burlarme luego fugitivo?
 

Mas blasonar no puedes satisfecho
de que triunfa de mí tu tiranía;
que aunque dejas burlado el lazo estrecho

que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho
si te labra prisión mi fantasía.

Poema no popular

Acusa la hidropesía de mucha ciencias, que teme inútil aun para saber, y nociva para vivir

Finjamos que soy feliz,
triste pensamiento, un rato;
quizá prodréis persuadirme,
aunque yo sé lo contrario,
que pues sólo en la aprehensión
dicen que estriban los daños,
si os imagináis dichoso
no seréis tan desdichado.

Sírvame el entendimiento
alguna vez de descanso, 
y no siempre esté el ingenio
con el provecho encontrado.
Todo el mundo es opiniones
de pareceres tan varios,
que lo que el uno que es negro
el otro prueba que es blanco.

A unos sirve de atractivo
lo que otro concibe enfado;
y lo que éste por alivio,
aquél tiene por trabajo.

El que está triste, censura
al alegre de liviano;
y el que esta alegre se burla
de ver al triste penando.

Los dos filósofos griegos
bien esta verdad probaron:
pues lo que en el uno risa,
causaba en el otro llanto.

Célebre su oposición
ha sido por siglos tantos,
sin que cuál acertó, esté 
hasta agora averiguado.

Antes, en sus dos banderas
el mundo todo alistado,
conforme el humor le dicta,
sigue cada cual el bando.

Uno dice que de risa
sólo es digno el mundo vario;
y otro, que sus infortunios
son sólo para llorados.

Para todo se halla prueba
y razón en qué fundarlo;
y no hay razón para nada,
de haber razón para tanto.

Todos son iguales jueces;
y siendo iguales y varios,
no hay quien pueda decidir
cuál es lo más acertado.

Pues, si no hay quien lo sentencie,
¿por qué pensáis, vos, errado,
que os cometió Dios a vos
la decisión de los casos?

O ¿por qué, contra vos mismo,
severamente inhumano,
entre lo amargo y lo dulce,
queréis elegir lo amargo?

Si es mío mi entendimiento,
¿por qué siempre he de encontrarlo
tan torpe para el alivio,
tan agudo para el daño?

El discurso es un acero
que sirve para ambos cabos:
de dar muerte, por la punta,
por el pomo, de resguardo.

Si vos, sabiendo el peligro
queréis por la punta usarlo,
¿qué culpa tiene el acero
del mal uso de la mano?

No es saber, saber hacer
discursos sutiles, vanos;
que el saber consiste sólo
en elegir lo más sano.

Especular las desdichas
y examinar los presagios,
sólo sirve de que el mal
crezca con anticiparlo.

En los trabajos futuros,
la atención, sutilizando,
más formidable que el riesgo
suele fingir el amago.

Qué feliz es la ignorancia
del que, indoctamente sabio,
halla de lo que padece,
en lo que ignora, sagrado!

No siempre suben seguros
vuelos del ingenio osados,
que buscan trono en el fuego
y hallan sepulcro en el llanto.

También es vicio el saber,
que si no se va atajando,
cuando menos se conoce
es más nocivo el estrago;
y si el vuelo no le abaten,
en sutilezas cebado,
por cuidar de lo curioso
olvida lo necesario.

Si culta mano no impide
crecer al árbol copado,
quita la sustancia al fruto
la locura de los ramos.

Si andar a nave ligera
no estorba lastre pesado,
sirve el vuelo de que sea
el precipicio más alto.

En amenidad inútil,
¿qué importa al florido campo,
si no halla fruto el otoño,
que ostente flores el mayo?

¿De qué sirve al ingenio
el producir muchos partos,
si a la multitud se sigue
el malogro de abortarlos?

Y a esta desdicha por fuerza
ha de seguirse el fracaso
de quedar el que produce,
si no muerto, lastimado.

El ingenio es como el fuego,
que, con la materia ingrato,
tanto la consume más
cuando él se ostenta más claro.

Es de su propio Señor
tan rebelado vasallo,
que convierte en sus ofensas
las armas de su resguardo.

Este pésimo ejercicio,
este duro afán pesado,
a los ojos de los hombres
dio Dios para ejercitarlos.

¿Qué loca ambición nos lleva
de nosotros olvidados?
Si es para vivir tan poco,
¿de qué sirve saber tanto?
¡Oh, si como hay de saber,
hubiera algún seminario
o escuela donde a ignorar
se enseñaran los trabajos!

¡Qué felizmente viviera
el que, flojamente cauto,
burlara las amenazas
del influjo de los astros!

Aprendamos a ignorar,
pensamiento, pues hallamos
que cuanto añado al discurso,
tanto le usurpo a los años.

A tus manos me traslada
la que mi original es,
que aunque copiada la ves,
no la verás retratada:
en mí toda transformada,
te da de su amor la palma;
y no te admire la calma
y silencio que hay en mí,
pues mi original por ti
pienso que está más sin alma.

De mi venida envidioso
queda, en mi fortuna viendo
que él es infeliz sintiendo,
y yo, sin sentir, dichoso.
Estrella más oportuna
me asiste sin duda alguna;
pues que, de un pincel nacida,
tuve ser con menos vida,
pero con mejor fortuna.

Mas si por dicha, trocada
mi suerte, tú me ofendieres,
por no ver que no me quieres
quiero estar inanimada.
Porque el de ser desamada
será lance tan violento,
que la fuerza del tormento
llegue, aun pintada, a sentir:
que el dolor sabe infundir
almas para el sentimiento.

Y si te es, faltarte aquí
el alma, cosa importuna,
me puedes tú infundir una
de tantas como hay en ti:
que como el alma te di,
y tuyo mi ser se nombra,
aunque mirarme te asombra
en tan insensible calma,
de este cuerpo eres el alma
y eres cuerpo de esta sombra.

Imagen sin descripción

Ilustración elaborada por Alejandro Magallanes

​De la biblioteca personal

Sueño melancólico. Sor juana inés de la Cruz. México: SM

2017

Por Jorge Sánchez

De la biblioteca personal

Sueño melancólico. Sor juana inés de la Cruz. México: SM

2017

Por Juan de Miranda

De la biblioteca personal

Sueño melancólico. Sor juana inés de la Cruz. México: SM

2017

Ilustración elaborada por Mona Lisa

De la biblioteca personal

Sueño melancólico. Sor juana inés de la Cruz. México: SM

2017

AUTORA
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Tany G Fernández G
Colombia 2018-2020
Educadora y académica
Magíster en Educación y Desarrollo Humano
Especilista en Desarrollo Personal y Familiar
Licenciada en Pedagogía Infantil
Visita mi pagína web de educación: www.cuandolavida.com
Depósito Digital:
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